Tratamientos Córnea y Segmento Anterior

¿Qué son la córnea, la superficie ocular y el segmento anterior?

El segmento anterior es la porción del ojo cuya principal función es la de enfocar los rayos de luz que llegan del medio ambiente sobre la retina. Para ejemplificarlo de otra manera, si hablamos del ojo como una cámara de fotografía, el segmento anterior representa el sistema de lentes de la cámara cuya función es la de enfocar las imágenes sobre la película de fotografía que en el caso del ojo corresponde a la retina.

El segmento anterior está formado por: la córnea que es la estructura transparente que se encuentra en el polo anterior del globo ocular y que actúa como principal lente de enfoque del ojo. El iris que es un musculo pigmentado (su pigmento es lo que le da el color al ojo) con una apertura circular en el centro a la cual llamamos pupila y cuya función es dejar entrar más o menos luz al ojo una vez se dilata o se contrae. El cristalino que constituye el segundo lente más importante del ojo y que tiene la propiedad de cambiar de poder de enfoque para permitirnos ver con nitidez objetos que se encuentren a diferentes distancias. La superficie ocular es la parte del ojo que está en contacto directo con el medio ambiente cuando tenemos los ojos abiertos y está formada por la córnea (porción transparente) y la conjuntiva (porción blanca).

Tratamientos y enfermedades de la córnea y el segmento anterior:

Catarata

Como ya se mencionó, el cristalino es el segundo lente más importante del ojo y se ubica dentro del mismo. Como su nombre lo indica es una estructura transparente a través de la cual tienen que pasar los rayos de luz que van hacia la retina. Se llama catarata a la falta de transparencia del cristalino no importa cuál sea su causa.

La causa más frecuente de catarata es el envejecimiento. Normalmente con el paso de los años el cristalino va dejando de ser completamente transparente y va adquiriendo un grado progresivamente mayor de opacidad.

Es por esto que la mayoría de personas mayores de 60 años tienen algún grado de catarata. No todas las cataratas requieren tratamiento. Solo lo requieren las que producen un grado importante de disminución de la visión.

Miopía, hipermetropía y astigmatismo

Miopía:

El ojo funciona de manera similar a una cámara de fotografía que posee un sistema de lentes que sirve para enfocar las imágenes que llegan a él sobre una superficie que en el caso de una cámara es la película fotográfica y en el caso del ojo es la retina. Al pasar por un sistema de lentes, la luz es enfocada en un punto que va a ser más cercano a los lentes mientras más poderoso sea el sistema.

La miopía y la hipermetropía son dos defectos contrarios en los cuales el sistema de lentes del ojo es demasiado poderoso o demasiado débil para el tamaño del ojo en cuestión. En la miopía el sistema de lentes es demasiado poderoso para el tamaño del ojo por lo cual la imagen proveniente de objetos lejanos se enfoca en un punto que esta antes de la retina, lo que hace que sobre esta se proyecte una imagen desenfocada. Las personas con MIOPIA ven borroso de lejos.

Hipermetropía:

En la hipermetropía, el sistema de lentes es demasiado débil para el tamaño del ojo lo que hace que cuando la luz llegue a la retina todavía no haya sido enfocada y sobre ella se proyecte una imagen borrosa. Las personas con HIPERMETROPIA ven borroso de cerca. El astigmatismo es un defecto refractivo (de enfoque) en el cual el sistema de lentes del ojo es irregular por lo cual dirige la luz a varios puntos haciendo que la imagen que finalmente llega a la retina este desenfocada.

Astigmatismo:

En el ASTIGMATISMO las personas ven distorsionado o borroso, ven las letras con halos de luz alrededor y a veces no pueden definir bien las imágenes. Para corregir estos defectos existen múltiples opciones todas las cuales se basan en corregir el poder del sistema de lentes del ojo para que los rayos de luz provenientes de objetos lejanos lleguen enfocados a la retina.

Presbicia

El ojo humano tiene la capacidad de ver nítidamente objetos que se encuentran a diferentes distancias. Esto es posible debido a que un lente natural que se encuentra dentro del ojo llamado cristalino puede cambiar su poder de enfoque para ver nítidamente objetos que están más cerca o más lejos del observador.

Con el paso de los años, el cristalino va perdiendo la capacidad para cambiar su poder de enfoque, lo que afecta principalmente la visión cercana, haciendo que los objetos que se encuentran muy próximos se vean borrosos. Este fenómeno es conocido como presbicia.

Tratamiento

Para corregir la falta de enfoque cercano se pueden utilizar gafas o lentes de contacto. Sin embargo si estas opciones no son adecuadas para el paciente existen cirugías que buscan dar solución al problema.

Queratocono

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El queratocono es una enfermedad común en la cual la córnea (principal lente del ojo) posee una debilidad estructural que hace que no conserve su forma normal sino que presente un abombamiento en su parte más débil lo que le da la forma de cono. Este abombamiento le cambia a la córnea su poder de enfoque y esto hace que sobre la retina se proyecten imágenes borrosas.

La córnea se vuelve puntuda y delgada y presenta astigmatismo lo que causa visión borrosa. El queratocono se puede heredar a los hijos pero esto no siempre ocurre.

Las patologías oculares alérgicas que producen rascado ocular frecuente hacen que una persona con predisposición a queratocono lo desarrolle más rápido y en grados más severos. Cuando el queratocono se encuentra en sus estadios iniciales, el desenfoque que se produce en el ojo a causa de este puede ser corregido mediante el uso de gafas o lentes de contacto.

Es importante aclarar que el queratocono es una enfermedad compleja, muchos de sus tratamientos están dirigidos a mejorar la visión sin gafas, disminuir el astigmatismo, mejorar la adaptación a lente de contacto y retrasar la necesidad de un trasplante de córnea, no están dirigidos a quitar gafas.

Úlcera de Córnea

La córnea tiene una capa superficial de células que la protegen llamada epitelio la cual descansa sobre una membrana llamada membrana de Bowman. Cuando por cualquier motivo se rompen el epitelio y la membrana de Bowman esto es conocido como ulcera de córnea.

Existen varias causas de úlceras de córnea y la causa es la que determina el tratamiento de cada úlcera. Es una capa que sana rápidamente si se da el manejo adecuado.

Úlcera traumática:

Cualquier cuerpo extraño que caiga dentro del ojo, traumas con cualquier objeto o rascado excesivo pueden producir ulceras de córnea. El manejo en estos casos busca promover la cicatrización y evitar la infección por lo que se utilizan gotas de lubricantes y de antibióticos, en ocasiones es necesario ocluir el ojo durante 24 horas.

Úlcera infecciosa:

Puede ser causada por virus, bacterias, hongos o protozoos. Las causadas por virus son transmitidas fácilmente de persona a persona y producen ojo rojo, lagrimeo, sensación de cuerpo extraño, dolor y visión borrosa. Su tratamiento se basa en el uso de lubricantes en gotas para mejorar el dolor y mezclas de antibióticos y esteroides para controlar la inflamación y evitar la aparición de sobreinfecciones por bacterias que pueden empeorar la situación.

Las causadas por bacterias, hongos y protozoos no son tan contagiosas pero son más difíciles de manejar y pueden dejar peores secuelas. Para su tratamiento se utilizan medicamentos en gotas que combatan la infección (antibióticos, antimicóticos, de acuerdo al agente responsable de la infección). Se deben realizar revisiones oftalmológicas frecuentes para detectar y manejar posibles complicaciones.

Conjuntivitis

La conjuntiva es una delgada membrana transparente que recubre al ojo en su parte anterior pero que se percibe como blanca debido a que las estructuras que están debajo de ella tienen este color. La inflamación de la conjuntiva por cualquier causa se conoce como conjuntivitis.

Conjuntivitis viral:

Es una enfermedad muy común y es producida por virus que se contagian de persona a persona. Produce ojo rojo, lagrimeo y sensación de cuerpo extraño. El manejo de esta se realiza con gotas de lubricantes y esteroides que buscan disminuir la inflamación y mejorar el dolor ocular.

Conjuntivitis bacteriana:

Es producida por la infección a la conjuntiva por parte de bacterias, también es contagiosa. Su manejo se basa en el uso de gotas de antibióticos que controlen la infección.

Conjuntivitis alérgica:

Es la inflamación de la conjuntiva por una reacción alérgica del organismo a cualquier elemento del medio ambiente. Hay muchos grados de severidad y puede producir desde solo ojo rojo, lagrimeo y rasquiña hasta úlceras y cicatrices en la córnea que dejen secuelas permanentes en la visión. Merece especial mención un tipo de conjuntivitis alérgica llamada queratoconjuntivitis vernal que afecta la conjuntiva y la córnea y en los países con estaciones se agudiza en invierno.

En nuestro medio puede estar presente durante todo el año y requiere un seguimiento estrecho por parte del oftalmólogo para evitar secuelas permanentes. Hay un gran número de medicamentos en gotas que se pueden utilizar para el manejo de las conjuntivitis alérgicas y que deben ser elegidos por el oftalmólogo de acuerdo a las condiciones de cada paciente.

Ojo seco

Es una causa muy frecuente de consulta para los oftalmólogos ya que produce muchos síntomas como sensación de cuerpo extraño, intolerancia a la luz y ojo rojo.

Se produce por varias razones entre las cuales las más comunes son la inflamación prolongada de los párpados (blefaritis crónica), los cambios hormonales producidos por la edad y las enfermedades autoinmunes (enfermedades en las que las defensas del organismo atacan al propio organismo) como el síndrome de Sjogren, el lupus y la artritis reumatoidea.

Esta patología es fácilmente detectable en el examen oftalmológico y su tratamiento se basa en el uso de lubricantes oculares.

En la actualidad existe un gran número de lubricantes y es tarea del oftalmólogo sugerir el uso del más indicado para cada paciente ya que cada uno tiene propiedades particulares.

Blefaritis

Es la inflamación del borde de los párpados la cual puede ser producida por varios mecanismos.

Blefaritis por Demódex:

El Demódex Folliculorum es un parásito que comúnmente se aloja en las pestañas y que puede o no producir enfermedad. En ocasiones en que el parásito se reproduce descontroladamente y se encuentra en los párpados en grandes cantidades produce inflamación de los mismos lo cual genera edema palpebral, ojo rojo y sensación de cuerpo extraño. Ante el hallazgo de signos característicos en el examen oftalmológico, se puede tomar con un aplicador una muestra del borde del parpado e identificar el parásito. Algunas veces solo los signos característicos son suficientes para hacer el diagnóstico de blefaritis por Demodex. Ante este diagnóstico se debe iniciar tratamiento que debe incluir el aseo de los párpados y pestañas con soluciones diseñadas para dicho uso. Además se puede utilizar medicamentos tópicos u orales, lo cual ayuda a controlar el parasito.

Blefaritis por estafilococo aureus:

El estafilococo aureus es una bacteria que puede crecer descontroladamente en los párpados y producir inflamación. La blefaritis por estafilococo puede ser identificada por hallazgos característicos en el examen oftalmológico y debe ser tratada con aseo de los párpados y las pestañas y además con antibióticos que en caso de blefaritis pueden ser administrados en forma de ungüento.

Blefaritis seborreica:

En personas con piel grasosa y alteraciones cutáneas tales como dermatitis seborreica se ha observado el desarrollo de blefaritis. En estos casos la causa no es la infección por ningún microorganismo sino la producción anormal de grasa que se da en las glándulas de la piel y de los párpados. Su manejo se basa en el aseo de los párpados y pestañas.

Blefaritis por rosácea:

La rosácea ocular es una de las causas más comunes de blefaritis (véase el tema de rosácea ocular para una explicación más profunda del tema.)

Rosácea ocular

Es la inflamación del borde de los párpados la cual puede ser producida por varios mecanismos.

La rosácea es una enfermedad dermatológica caracterizada por enrojecimiento de las mejillas ante situaciones de estrés, aparición de vasos sanguíneos dilatados y más tardíamente cicatrización de la piel en sitios característicos como la nariz.

Los pacientes con rosácea pueden tener compromiso ocular como parte de su enfermedad. Este se caracteriza por blefaritis (inflamación de los parpados), ojo seco y varios grados de inflamación y cicatrización de la superficie ocular.

El tratamiento de la rosácea ocular se basa en aseo de los párpados, uso de lubricantes y antiinflamatorios y administración de medicamentos vía oral.

Quemaduras oculares

El contacto de sustancias químicas con la superficie ocular produce quemaduras de la misma cuya severidad depende del tipo de sustancia en cuestión.

Luego del contacto de sustancias químicas con el ojo siempre se debe realizar lavado inmediato con abundante agua y luego se debe buscar asistencia oftalmológica para evaluar el grado de daño e instaurar rápidas medidas para minimizar las consecuencias a largo plazo.

Cuerpo extraño en la superficie ocular

La presencia de cualquier cuerpo extraño en la superficie ocular produce gran sintomatología debido a la alta sensibilidad que posee el ojo.

Los síntomas son lagrimeo, ojo rojo y sensación de cuerpo extraño. Ante la sospecha de cuerpo extraño en la superficie ocular es muy importante consultar al oftalmólogo ya que este se debe extraer con prontitud y delicadeza.

De no ser retirado, todo cuerpo extraño se convierte en la puerta de entrada de infecciones y en la causa de úlceras en la córnea y conjuntiva.

Pterigion y NIC

Normalmente en la superficie ocular podemos observar que hay un área blanca que corresponde a la conjuntiva y un área transparente a través de la cual se ven la pupila y el iris (estructura que le da el color al ojo) la cual corresponde a la córnea. El pterigion es una enfermedad en la cual la conjuntiva se degenera e invade progresivamente la córnea. Es por definición de crecimiento lento y no posee células malignas (cancerosas.) Su tratamiento es quirúrgico y se basa en la resección del mismo.

Resección de pterigion mas autoinjerto limboconjuntival:

Cirugía que se realiza bajo anestesia tópica (en gotas) y en la cual se reseca el pterigion en su totalidad por medio de instrumentos de microcirugía y luego se toma un injerto de conjuntiva y células limbares (células madre de la superficie ocular) del mismo o del otro ojo para cerrar la herida que deja el pterigion al ser resecado y evitar que este reaparezca.

NIC (neoplasia intraepitelial conjuntival/corneal):

En esta patología las células provenientes de la conjuntiva también invaden la córnea lo cual le da un aspecto parecido al pterigion pero estas células si son malignas (cancerosas.) Las dos enfermedades presentan hallazgos diferentes al examen oftalmológico pero siempre ante la sospecha de NIC se debe realizar una cirugía prioritaria y se debe estudiar el tejido resecado ya que de ser catalogado como maligno el paciente puede requerir terapias adicionales ya sea médicas o quirúrgicas.

Nuevas tecnologías

Queratoprótesis:

En enfermedades corneales severas en las cuales no sea factible realizar un trasplante de córnea se puede recurrir como última opción al implante de una queratoprótesis.

Implante de queratoprótesis:

Cirugía en la cual se extrae la córnea del paciente y se reemplaza por una prótesis artificial que va ubicada en el centro de la córnea de un donante fallecido. La queratoprótesis tiene la ventaja de que en ojos muy enfermos en los que un trasplante de córnea no resultaría exitoso la prótesis puede conservar su transparencia y proporcionarle al paciente buena visión. Es una cirugía que debe ser realizada bajo anestesia general y el paciente debe utilizar de por vida lentes de contacto y gotas de antibióticos para proteger la prótesis y evitar que se infecte.

Cataratas

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